viernes, 6 de marzo de 2015

Días hermosísimos

Vaya día .
En el hospital me he sentido como una enfermera de campaña , con un carro petado de medicación recorriendo un pasillo interminable en plan la carretera esa que nunca se su numero pero va de San Francisco a Los Ángeles, solo que andando .
Curando ( pero no como en las pelis que un tipo tiene sangre para aburrir y la enfermera apoya una gasita seca presionando levemente en el mismo punto, el único donde no hay sangre y te dan unas ganas de decirle "¡ coge una manguera y frota , joé"¡) curas de verdad, poniendo medicación ,cogiendo vías, colgando sueros, recogiendo móviles del suelo, quitando sondas, aspirando secreciones por las traqueotomias y sobre todo, repartiendo pajitas que es un clásico en la tarde .

Si, que gran labor hacemos y eso .

No nos ha dado tiempo a merendar, modo enfermera, que consiste en un Brunch- Lunch -ColaCao o sea toda la comida de un día junta y hasta la tarde siguiente .

Y al salir despeluchada perdida , he parado a hacer una compra en Opencor, donde sólo hace la compra a las 11 de la noche gente de la Sanidad .

Los dos momentos estelares del día han sido que la cajera me ha dado un papelito y me ha dicho con los ojos abiertísimos y una expresión impresionante de felicidad "¡ Le ha tocado un día de gimnasio gratis¡" 
Genial .
Y el segundo que mientras escribo, el señor con el que hace treinta y muchos años decidí vivir para siempre pensando que éramos almas gemelas tiene el cuajo de estar viendo un programa llamado  "crímenes de los 80 " , que no deja ni un detalle escabroso por comentar .
Lo tengo a prueba, resoplo de vez en cuando a ver si cae en que no es mi final de día ideal .
Y el muy tierno me sonríe y sube el volumen por si no he oído bien la palabra "cuchillo jamónero"




jueves, 5 de marzo de 2015

Orfidal para dormir

Ayer me desperté repentinamente, el cuerpo empapado en un sudor helado, la cabeza pesada, la cara churretosa de lagrimas, miré a mi lado con horror por si la persona que estaba ahí no era la que tenía que estar .
Si .
La camiseta del pijama del pájaro loco no se la pone cualquiera .
Le tomé el pulso,
vale 
Menos mal .
Intenté recordar la pesadilla de la que acababa de salir, imposible .
Y mire al suelo .
Allí estaba .
El libro tan recomendadísimo por todas mis amigas " Vestido de novia " 

 Después de leer esto, los crímenes de Agatha Cristhie, son hasta apetecibles ....una taza de té con un par de cucharaditas de cianuro , un cortecito certero con una navaja con mango tallado de marfil, un toque en el hombro en un hermoso acantilado ....

Efectivamente no lo puedes dejar, lo he leído en un par de días .
Pero cuando lo dejas .
piensas buscar a ese escritor en wikipedia a ver como fue su infancia 
Y sonríes pensando que con la tuya jamás se te hubiera ocurrido ese argumento.
Tela .





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